Félix Pinero

El Diccionario de Oxford elige en 2016 el vocablo posverdad (del inglés post-truth) como palabra del año tras el brexit (acrónimo inglés formado por Britain y exit (salida), para aludir a la salida del Reino Unido de la Unión Europea; pero qué es la posverdad y cuál es su relación con el periodismo.

La Real Academia Española (RAE) define el término como “la distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones para influir en la opinión pública y en actitudes sociales”. Popularizado, el término se incluye en el Diccionario en 2017. Frente a la verdad (la conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa, contrapuesta a la verdad o la mentira), la posverdad crea escenarios en los que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y creencias personales.

La RAE actualiza su versión del periodismo en relación con el nuevo vocablo subrayando que la información debe basarse en hechos, no en suposiciones, porque la verdad es intrínseca a la información, diferenciándola de la simple opinión o la ficción.

Nunca, como en la actualidad, la posverdad se enfrenta a la verdad periodística, sustentada en hechos objetivos, frente a aquella, que manipula realidad con las emociones. Una mayoría de informaciones periodísticas y programas televisivos o de radio tienden a priorizar la posverdad a la verdad, movidos quizá por la polarización o el populismo, que nos guía a la desinformación y la erosión de la verdad.

En una sociedad que aspira a ser cada día más libre y mejor informada, la posverdad erosiona el rigor y la independencia inherentes al periodismo. Y en una época en que la verdad no atraviesa sus mejores momentos, el periodismo y sus agentes, transmisores de la verdad, los periodistas, no pueden, ni deben inhibirse, en convertir su profesión de cada día en la creación de una sociedad mejor informada, más libre y democrática.

Algunos políticos recuerdan de vez en cuando la célebre frase del primer ministro inglés Winston Churchill cuando afirmó que “prefiero una democracia con prensa libre que una dictadura con medios disciplinados”; sin embargo, observamos con asombro cómo la cultura de la inmediatez y la posverdad van dando pasos contra la esencia misma del periodismo: hechos, no suposiciones; la verdad del periodismo independiente y riguroso frente al populismo y la posverdad.

FÉLIX PINERO. Periodista, académico correspondiente de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes

Artículo publicado en el Anuario 2025 de la Asociación de Periodistas de Cáceres